La Ley del Oeste: Massoni quedó expuesto tras la “pueblada” mortal de Comodoro

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A la víctima mortal se la sacaron de las manos a dos comisarios, pero antes los indignados vecinos de una zona alejada del centro de la ciudad aguardaron más de una hora que llegara la policía, cuya cantidad no resulta suficiente para una ciudad tan grande.

En este sentido, queda expuesto el ministro de Gobierno, Federico Massoni, quien pasó toda la semana pasada vanagloriándose de la eficiencia de la policía de Chubut, que depende de él y de su amigo el comisario “hombre araña” Miguel Gómez.

También quedó al desnudo nuevamente el ministerio de Salud del gobierno de Arcioni, ya que la ambulancia nunca llegó para atender al menor abusado a la salida de la escuela.

Un hecho de extrema gravedad

El ministro de Gobierno de Chubut, Federico Massoni, quedó en el ojo de la tormenta por el hecho prácticamente sin precedentes en Chubut que ocurrió este lunes en Comodoro Rivadavia, donde un grupo de enardecidos hizo “justicia por mano propia” con un hombre que sería el padre de un presunto abusador. Es que la policía que depende de él -y de su amigo Miguel Gómez- no solo nunca llegó a tomar la denuncia de un menor de edad abusado, sino que tampoco pudo garantizar la integridad física de un hombre de 50 años que terminó asesinado a golpes.

Todo empezó alrededor de las 14.30, cuando un chico de 12 años que salía de la escuela secundaria 723, ubicada en el barrio Juan 23 -a tres kilómetros del centro de Comodoro Rivadavia- fue abusado sexualmente luego de que le robaran sus pertenencias, cuando volvía caminando a su casa en el barrio conocido como Fracción XIV, a donde el transporte solo llega cada dos horas.

De inmediato, un grupo de vecinos comenzó a quemar cubiertas frente a la casa de la víctima y cortó la calle. Una hora después no habían llegado ni los policías ni la ambulancia, por lo que un vecino llevó al niño al Hospital Regional en su auto.

La ley del oeste

Poco después, los indignados se dirigieron a la Seccional Quinta -la de la jurisdicción, que es bastante amplia y que el mismo lunes debió intervenir en un homicidio en las 1008 Viviendas-. Allí hay escaso personal y los medios y móviles son insuficientes. Desde ese lugar salieron con un nombre y decidieron hacer “justicia por mano propia”. Le quemaron la casa al sospechoso y mataron a golpes a su padre, un hombre de 50 años que osó enfrentarlos armado con un fierro. Lo corrieron cuatro cuadras y cuando lo alcanzaron lo mataron a golpes, a pesar de que justo lo habían interceptado dos comisarios que llegaban al lugar. No solo se lo sacaron de las manos a los policías, sino que también golpearon a los auxiliares de la ley.

En la noche del lunes no estaba claro si el abusador era el señalado. Por las dudas permanecía “protegido” de la muchedumbre cansada del olvido y las postergaciones. Su padre ya estaba muerto y un grupo de vecinos elaboró un documento con una lista de “indeseables” que ya no quieren que sean sus vecinos. Se la entregaron en mano al propio titular de la Unidad Regional, Ricardo Cerda. ¿Llegará a las manos de Federico Massoni?

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