ALERTA: La AFI involucrada en el golpe a Massa..

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Evidencias dejan entrever que el hombre que le robó sería un espía del gobierno.

Todo su pasado habría sido eliminado.

No tiene vinculaciones laborales, económicas, cuentas bancarias ni afiliaciones de ningún tipo desde hace veinte años. Gajes cotidianos del oficio del espía.

Luego de una intensa investigación policial encabezada por el fiscal nacional en lo Criminal y Correccional Alejandro Yapur, se detuvo al hombre que ingresó a robar a las oficinas de Sergio Massa el pasado 24 de marzo.

Según se observó en los videos de seguridad, Enrique Daniel Silva, un sujeto con numerosas denuncias por ilícitos en Capital Federal y un pedido de captura a nivel nacional, ingresó en las oficinas de la sede central del Frente Renovador con la excusa de realizar tareas de mantenimiento. Minutos después, salió del sitio con varias notebooks de vital importancia.

Además, habría manipulado los servidores informáticos del bunker massista.

Desde el primer momento, fuentes de la Policía Federal alertaron sobre la posibilidad de que el sospechoso sea un agente de los servicios de inteligencia que conduce el “Número 8”Gustavo Arribas.

“Resulta muy sugestivo todo el armado del golpe. Desde cómo llegó disfrazado, la facilidad con la que ingresó y la habilidad con la que fue a buscar directamente información sensible.

No buscó plata ni objetos de demasiado valor, sino información. Eso un ladrón común y corriente no lo hace”, afirmaron los oficiales involucrados en la investigación.

Una investigación reveló que, ciertamente, todo pareciera indicar que Silva es, en efecto, un “inorgánico” de la Agencia Federal de Inteligencia.

Con sólo observar sus datos laborales, queda en evidencia que su pasado, desde el año 2000 a la fecha, prácticamente no existe. Con domicilio en José León Suárez, está casado con Sandra Mabel Alessi y, a pesar de ser un hombre adulto de 47 años y varias denuncias policiales por robo, no tiene registrado ningún empleo, salario, cuenta bancaria o vinculación alguna.

Es un fantasma.

Más llamativo aún, Silva no tiene ninguna afiliación ni actividad política comprobable, lo que anula el posible motivo político-militante del golpe.

“No tiene intereses políticos partidarios, no tiene cuenta bancaria, caja de ahorro, sueldo, empleo y tampoco lo tuvo durante los últimos veinte años. Todos los caminos conducen a Roma o, en este caso, a la AFI”, aseguró una importante fuente policial.

Como respaldo a la teoría, además, el ex agente de la Agencia Federal de Inteligencia Rolando Barreiro declaró recientemente ante el juez Ramos Padilla que Sergio Massa era objeto de una operación de espionaje.

Lo que restaría saber, entonces, es la razón por la que el gobierno de Mauricio Macri ordenó un golpe comando de inteligencia en el búnker del Frente Renovador.
Fuente: C.R.T.

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